La ineficaz distribución del programa educativo español, da lugar a estos dos años agobiantes, estresantes, intensos y duros. Y es que intentar inculcar a los alumnos tal gran cantidad de materia no es tarea fácil, tanto para el profesorado, como para el alumnado.
Acostumbrados a la facilidad, relajación que se da en la ESO, el cambio se nota, sobre todo para aquellos que no han tenido un hábito de estudio desde un principio.
Lo más difícil quizás para mí ha sido intentar conseguir las mismas notas que obtuve en los años anteriores, y por ello el agobio por superarme en cada examen más, aunque finalmente haya superado este curso con éxito.
Tras estos meses de duro trabajo, por fín unos meses de relax para todos.
Este verano no va a ser muy emocionante que digamos. En primer lugar, un nuevo reto, en relación con los estudios también. En Julio me presento a un examen de inglés de nivel b2, para el cuál tendré que estudiar todo el mes.
En Agosto no hay planes más allá de unos simple días de playa y piscina.
Sin embargo, los aprovecharé al máximo para llegar con fuerza al último año que pasaré en el instituto. Para éste si que hay que estar preparados.

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